A lo largo de mi trabajo he observado algo que se repite con frecuencia. Muchas personas desean desconectar la mente, pero llegan a su sesión con un profundo cansancio físico y mental.
Sin embargo, aun cuando su cuerpo comienza a relajarse, su mente continua activa, llena de pendientes, preocupaciones y pensamientos que parecen no detenerse. Les resulta muy difícil desconectar la mente, incluso cuando por fin encuentran un espacio para descansar.
Con el tiempo me he preguntado por qué ocurre esto. ¿En qué momento dejamos de saber cómo desconectar?
¿Por qué incluso cuando encontramos un espacio para descansar, nuestra mente parece incapaz de detenerse?.
Vivimos en un estado de estimulación constante
Vivimos rodeados de estímulos que compiten por nuestra atención desde el momento en que despertamos: las notificaciones, el trabajo, el tráfico, las conversaciones, la familia, las redes sociales y la sensación constante de que siempre hay algo por resolver.
Con el paso del tiempo, este ritmo deja de parecernos extraordinario y comienza a sentirse normal. Aprendemos a responder de inmediato, a llenar cada espacio de silencio, manteniendo la mente ocupada casi de forma automática.
Quizá por eso, cuando finalmente llega un momento para descansar, desconectar no resulta tan sencillo. El cuerpo puede detenerse mientras la mente continua activa.
Apagar la mente no significa dejar de pensar.
Significa hacer una pausa, aunque sea por un instante, para recuperar espacio que el ruido cotidiano muchas veces nos ha hecho olvidar.
El valor de detenerse.
Hacer una pausa también implica crear espacios que favorezcan la relajación profunda. No se trata únicamente de dormir unas horas, sino de encontrar momentos que permitan al cuerpo y la mente liberar el estrés acumulado durante el día.
Cada persona encuentra esa pausa de una manera distinta. Para algunos puede ser el ejercicio, para otros, caminar en la naturaleza, practicar meditación o disfrutar de un masaje relajante. Lo importante es encontrar un espacio que permita al cuerpo y a la mente salir, aunque sea por un momento, del ritmo acelerado del día.
En Luxury Senses creemos que el aquí y el ahora son el mejor lugar para comenzar a reconectar contigo.
